¡Gracias! por enseñarme a amar desde la Paz, la calma y la gratitud, Te amo en el silencio, te amo en la alabanza, te amo en el verano, te amo durante el invierno, y quiero amarte en nuestro otoño, quiero ser lo que tus ojos vean al cerrarse, abrazarte y sentir el palpitar de tu Corazón, quiero estar en los amaneceres que nos queden al abrir los ojos; buscarte con mis manos y mi boca, quiero ser esa que luche ante la vida; no adelante ni atrás, agarrada de tu mano, quiero ser la que no está de acuerdo contigo ni la manera en que ves la vida, porque así crecemos y nos permitimos mantener nuestras individualidades, desde el respeto y la aceptación de que tú eres tú y yo soy yo viviendo un acuerdo juntos, quiero ser el tesoro que descubres y te sorprende, la mujer segura, sexy, fuerte, amorosa e inteligente que logre hacerte sentir el hombre más amado, más valorado y más respetado, que juntos abramos nuestras mentes y nuestros corazones para vivir una y mil barbaridades, siendo niños, siendo jóvenes siendo adultos o tal vez hasta mayores... quiero ser con quien compartas tal vez el último pedazo de la vida con honestidad; viviendo la mejor parte del camino sin prisas, sin ideales, sin juicios, sin falsedades; sostener tus partes rotas como has sostenido las mías, no para ayudarte a pegarlas, o cambiarlas o sustituirlas ni mucho menos remendarlas, solo para estar; conocerlas y amarlas. Porque son ellas las que entienden todo lo que eres y son ellas las que soportan todo lo que yo soy, las que conocen tus sueños y tus miedos; siendo solo lo que son, no se, pero imagino que al sostenerlas juntos pesen un poquito menos, quiero estar, ser, pertenecer y vivir no por ti, si no para mi compartiendo contigo este último tramo del viaje, quizás no dure como me gustaría, quizás sea más largo de lo que imagino, solo quiero que lo sepas, solo quiero lo entiendas, solo quiero que lo guardes en tu corazón y tal vez y si se puede, que lo aceptes, que te atrevas, que lo reconozcas, pero por encima de todo tengas la certeza de que lo mereces… Gracias por dejarme amarte, con mis sueños rotos, mi alma despedazada y mis fuerzas mermadas, por ser ilusión entre tantas verdades, por robarme los suspiros que se mezclan entre mi respiración, por atorarme las palabras que muchas veces dejo en mi silencio y se quedan ahí en la garganta, entre nudos y navajitas que me cortan, pero por mas que lo intento no mas no salen. Porque aun estoy llena de miedos, aun estoy llena de inseguridades, porque a pesar de mi fuerza y mi valía, me aterra sufrir, me aterra no ser esa que es aceptada, esa que merece ser amada, ser admirada, esa que merece ser la que camina acompañada dejándose ser niña, adolescente, adulta, vieja solo y simple mujer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario