6/4/09


Existen distancias absolutamente efimeras, no es el recorrido que te lleva a el, sino el sentimiento que te acerca, que te vibra, no es la lejanía lo que te hace extrañar, si no la cercanía que te envuelve y te da..

Que seria de la delicadeza y la calidad de la luna o de la obscuridad si no lográramos teñirla de los matices de la calma, la serenidad si no apreciáramos sus brotes sutiles, empalmados de pensamientos en si mismos, donde encontraríamos la congruencia de nuestros instintos, nuestras percepciones o mas aun de uno mismo, así es Bendita obscuridad que nos rodea y mas aun si es tan obscura y tenebrosa, por que solo en ella podemos perdernos, encontrarnos, recuperarnos y mas aun renovarnos, Bendita obscuridad que nos aparca y nos hace conocedores de la verdad, que nos alimenta y nos muestra el verdadero amor, no aquel que creemos escrito junto a un ser, ¡no señor!, ese amor que realmente nos hace ser, nos deja ser y nos lleva a ser... Destellos de esencia palpable, tan sutilmente mezclados entre el estereotipo de las experiencias.

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