Expulso mi ser por la muchedumbre, sintiéndome terriblemente Desolada;Vuelco mis cenizas torpemente sobre el viento encolerizado,
Hoy se que necesito liberarme;s, o; ¿acaso es que yo me empeño en encontrarte?,
Necesito jurarme no volverme a sumergir en tu cuerpo: incauto, lleno de fuego y de pasión
Jurarme a mi misma que no voy a volver a creer en ti,
Por mas ojos negros en los que te oculten,
Hoy me juro que no me vas a volver a devorar entre tus besos, tus abrazos, tus caricias, y palabras vacías carentes de significado real,
Ya las llamas me han consumido en el exceso de tu esencia;
Perdí mi cordura, gastando parte de mis noches y mis días,
Te entrego tu cobardía; y cada una de tus huidas en las embestidas de tus caderas,
Que se apoderaron de mi inmortalidad;
Haciéndome creer, que con cada vaivén custodiarías y me integrarías a ti;
Cumplirías tus promesas y mis deseos;
Vería el brillo de mis ojos en los tuyos, y convertiría tu sabor en mi alimento, tus manos en mi cobija, logrando que nunca escaparas de mi fuego,
Me juro a mi misma que hoy es la última vez que lloro por ti;
He sentido ya demasiado dolor, que he decidido dejarte atrás;
He aprendido que la intensidad de la obscuridad y la debilidad de la luz es solo efímera cuando la palpamos desde el otro lado; y nos permitimos verle otro matiz,
No hay amor sin odio, ni llanto sin sonrisas, no existes tú sin el exterminio de mí,
Solo me es útil cuando admito que te olvido e intento obtenerte en el sabor del mundo.
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