
Caigo lentamente, estoy herida, entumecida, lastimada, Cierro los ojos dejando que el aire me envuelva y me cobije Mientras el desfiladero se ve más y más cerca; Ningún sonido escapa por mi garganta, está vacía, aislada; Mi voz está encerrada, en alguna parte entre el diafragma y mi cerebro, El cual ha decidido ya no reaccionar, Ruedan lágrimas de mis ojos, No encuentro su fuente; pero destilan en sus entrañas destellos de asco, angustias, miedos, rencores, voces opacadas y deidades que me alimentaron más no cumplieron, Tiembla mi cuerpo aumentando mi ritmo cardiaco, Dando paso al sudor que me baña, poco a poco se va mezclándose con mi llanto, Pruebo su sabor tratando de mitigar la resequedad en mi boca, Mas es tarde, Penetran dejando en su recorrido; la amargura mas nauseabunda no concebida en mi mundo… Me quema el estrago de la derrota, tan efímera, cruel y circunstancial; subjetiva, tonta y mordaz que me entrego a tu merced, He comprendido después de tanto dolor y tantas batallas sepultadas, El lugar en donde debo quedar, No me entrego, ni me entregare, ni me entregue; He comprendido que no estás listo para lo que ejemplifico, Inerte y estéril me quedo hasta que vuelvas a mi, Atreviéndote a enfrentarme de frente y dando la cara; Sé que pruebas y sigues tentándome, Sé que me amas más, que a cada uno de tus siervos, Tanto que mermas tus fuerzas para deleitarte y probar la miel de mi entereza, Sé que la necesitas para continuar, No has podido desprenderte de mi esencia, TU, el “todo poderoso”, dueño, amo y señor de la obscuridad, Estas mas herido que yo; tanto, ¡Que envías a tus mejores guerreros para mendigar un poco de lo que NO te pertenece!, ¿Tanto es tu miedo a perder que los exilias?, Y los enclaustras en cuanto percibes que dejo más que luz, Conoces tan bien como yo misma mis puntos débiles, lo admito, ¿Es por eso que necesitas desequilibrarme?, TU, el todo poderoso de lo obscuro, Amante de la burla y la incapacidad mortal, Pretendiendo jugar al soberano de lo inmortal, soberano idolatrado, jamás amado, Te afanas de sus patéticos lamentos, Jamás merecedor de mí respeto, ¿Acaso sigues cegado por mi luz?; ¡Que hasta incapaz te has vuelto de poderme mirar!, Tus ojos se pierden en mi horizonte, Te escondes, miserablemente en los lamentos ajenos, Estoy tan decepcionada de ti, Eres el más cobarde de los cobardes, Asesino de lo perfecto y de la armonía, Despierta de una vez y empieza tu última batalla; Ya no hay mas tregua contigo, Acabas de aniquilarla con tu cobardía, Usando puñaladas como el más grande de los traidores, ¿Tanto pavor te da descubrir que nunca más me tendrás?, ¿Te ame más de lo que fuiste capaz de aceptar?, o ¿Te repudie tanto que herí tus sentimientos escasos y poco elocuentes? Entiende de una vez por todas, Ya no hay más sentimientos en mí, Ni siquiera indiferencia, Hoy devuelvo a donde pertenece eso que tanto anhelas, Y que nunca más tendrás, Me desprendo de mi misma, permitiéndote ganar; ¡Solemniza y celebra!, por esta; tú más grande derrota, Ser incapaz de volverte a reflejar en mí, Vástago cubierto de mentiras, juegos y anti evolución He terminado de caer, cubriéndome con mi propia esencia, De la cual me despido, estoy lista para sepultarla y apartarme de ella, Prefiero ser yo la que mi muerte cause; antes que seguir alimentándote, Solo recuerda que no hay final sin principio, ni principio sin final, He de volver, Y esta vez por mi libertad infinita,…
un placer haber encontrado este rincon y leerte...
ResponderEliminarpasaré a menudo...
te mando mientras....una ola desde el mar azul de Málaga...
Muchas gracias Jose por tus palabras, y por esa ola infinita de paz y refugio que me da el mar..
ResponderEliminarHabia tenido medio abandonado este espacio, pero lo voy a actualizar..
Excelente Dia!!!